¿Por qué Existe Usted?   

¿Por qué existe usted por qué nació? ¿Cuál es el significado de su vida? ¿Fue usted puesto aquí por alguna razón? ¡Usted puede saberlo, usted debe saberlo!

¿Hay alguna razón un significado para su vida? ¿Es su existencia parte de un plan divino?

¿Fue puesta la humanidad en la tierra por un Creador sabio, como parte de un gran Propósito — un plan maestro? ¡El conocer la respuesta es supremamente importante!

Piense por un momento. ¿Qué podría ser más importante de entender que el propósito de su vida?

Los ateos se rehúsan a saber. Aquellos quienes no aceptan la existencia de Dios ciertamente no pueden aceptar que Él tiene un Plan Maestro.

Los cínicos se burlan de la posibilidad de saber. Ellos ven la confusión y el amplio desacuerdo acerca de esta pregunta y concluyen que nunca podrá ser respondida.

Los científicos no pueden descubrir este conocimiento a través de análisis de laboratorio. Astrónomos y microbiólogos y otros reconocen honestamente que Dios existe, pero esto, en sí mismo, no revela Su propósito para la humanidad.

Los filósofos no pueden discernirlo a través de meditaciones o discusiones. Las respuestas reveladas divinamente no pueden ser obtenidas a través de siglos de meditación.

Los educadores no pueden enseñar lo que a ellos nunca les fue enseñado. Aquellos quienes simplemente enseñan a partir de libros escritos por otros hombres no pueden enseñar lo que esos libros no contienen.

Los astrólogos deslumbran con trucos que no revelan nada de valor. ¿Puede alguien razonable pensar con seriedad que tales “personas de negocios” (esos que venden la predicción del futuro como verdadero entendimiento), supuestamente en contacto con los “muertos” y con el mundo espiritual (en realidad espíritus demoníacos) tienen el significado de la vida?

Los teólogos ofrecen falsificaciones inventadas por el hombre. Todas las religiones profesan tener las respuestas a las preguntas de la vida, pero sus ideas se reducen a sustitutos baratos — falsificaciones vacías cuando — la asombrosa verdad del Plan de Dios es plenamente comprendida.

La mayoría de las personas viven sus vidas sin una pista de por qué están aquí. Estas personas van a la deriva sin objetivo, sin preocuparse acerca de las respuestas a las preguntas más grandes de la vida — ¿por qué la vida y por qué la muerte? Otros disfrutan debatiendo acerca del significado de la vida, pero nunca llegan a las respuestas correctas. Muchos concluyen que la humanidad es poco más que el producto de la evolución — ¡una suerte ciega y loca!

Problemas insolubles

El mundo está experimentando una explosión de conocimiento en medio de un creciente sufrimiento humano, infelicidad, descontento y confusión. ¿Por qué tal declive moral junto con el asombroso progreso materialista? Las armas de destrucción masiva amenazan ahora la propia supervivencia del hombre.

¿Por qué? Y ¿adónde vamos a partir de aquí?

La cantidad y la severidad de los problemas a los que se enfrenta la humanidad nunca han sido mayores — enfermedad, contaminación, pobreza, ignorancia, confusión religiosa, guerras, terrorismo, crimen, violencia, hambre, inmoralidad, esclavitud, opresión, sobresalto político y mucho más — ¿por qué?

Los problemas, tanto dentro como entre las naciones nunca habían traído más división entre los pueblos — ¿por qué?

Con el pasar del tiempo vienen más problemas, no menos — ¿por qué?

Además, los problemas existentes empeoran colectivamente en vez de mejorar — ¿por qué?

¿Por qué el hombre, a cada paso, ha chapuceado y fallado miserablemente en todos los esfuerzos por resolver sus problemas verdaderamente grandes?

Individualmente, las personas nunca habían parecido más incapaces de enfocarse y de vencer sus problemas personales. Al igual que con el mundo en general, el paso del tiempo ve a los individuos y a las familias ahogándose en un mar de decadencia moral y bajo dificultades aparentemente insuperables. Más y más parecen completamente incapaces de manejar sus vidas — ¿por qué?

Los hombres han creado asombrosos inventos tecnológicos, pero no pueden crear soluciones para sus problemas. La humanidad ha producido el poder de las computadoras para procesar vastas cantidades de información, pero los seres humanos no pueden procesar correctamente sus problemas personales. Los científicos han descubierto mucho acerca del tamaño, la magnificencia y la precisión del universo, pero no pueden descubrir el camino a la paz. Los astrónomos pueden encontrar nuevas galaxias majestuosas y bellas a lo largo del universo, pero no pueden encontrar una forma de preservar la belleza y la majestad de la tierra. Los científicos también han desencadenado el poder del átomo, pero no tienen el poder para desencadenar las respuestas a las preguntas más grandes de la vida. Los educadores les han enseñado a millones de personas cómo ganarse la vida, pero no como vivir — porque ellos mismos no saben cómo vivir.

Con el genio creativo del hombre habiendo sido usado para crear armas de destrucción masiva y traer peores y peores formas de terrorismo a un mundo incapaz de combatirlas exitosamente, el mundo es un terrible desastre.

La muy famosa historiadora presidencial Peggy Noonan resumió la compleja y revuelta historia de esta forma: “En la larga cinta de la historia, la vida ha sido un largo, manchado y enredado desastre, lleno de hambre, horror, guerra y enfermedad. Nosotros debimos haber pensado que todo estaba mejor porque el hombre había mejorado. Pero el hombre no ‘mejora’ realmente, ¿o sí? El hombre es el hombre. La naturaleza humana es la naturaleza humana; el impulso de destruir coexiste con el deseo de edificar y de crear y mejorar” (“America’s Age of Uncertainty”, Knight-Ridder, 11/9/2001 — La Era de la incertidumbre de América”, 11/9/2001).

¿Quién podría no estar de acuerdo?

Así que, algo anda terriblemente mal. El extraordinario genio creativo del hombre lo ha dejado incompleto — y ha probado ser insuficiente para solucionar sus problemas. El poder y la proeza creativa de su mente han sido más canalizados para la destrucción que para los esfuerzos productivos de planificar e inventar.

La FUENTE que revela

Sir Winston Churchill, el famoso Primer Ministro de la otrora ‘Gran’ Bretaña, proclamó: “Hay un propósito que está siendo llevado a cabo aquí abajo”. Él entendió que de alguna manera un Ser Supremo estaba llevando a cabo un invisible y poco comprendido plan aquí en la tierra.

Pero, ¿cuál es ese plan? Churchill no lo sabía.

Muchos desean saber lo que Dios está haciendo “aquí abajo”, pero no tienen ni idea de cómo averiguar qué es. La humanidad ignora adónde debe ir. La humanidad no conoce cuál es la Fuente de instrucción.

El Creador de los seres humanos envió con ellos un detallado Libro de Instrucciones que contiene información vital. Éste explica la naturaleza, el diseño y el propósito de la más grandiosa de todas Sus creaciones. Éste identifica la llave escondida — la dimensión desconocida — hacia el uso correcto y apropiado de la mente. Éste explica el camino a la paz, la felicidad, la abundancia y la prosperidad universal.

Pero este grandioso Libro de Instrucciones es ignorado, mal representado, malentendido y rechazado casi universalmente. Hablo de la Palabra de Dios — ¡la santa biblia ! Como resultado, los problemas, las dificultades y los males de la civilización se acumulan. Sin solución a la vista, las condiciones solamente se ponen peor.

¡Deténgase y piense! Aplique una lógica básica. ¿Crearía Dios Su propia maravilla de ingeniería — su mente — y la enviaría sin un Libro de Instrucciones explicando cómo usarla?

¡Claro que no! Este ignorado y malentendido Libro existe. Necesitamos examinar este “Manual”, el cual abre el misterio de por qué existe usted. Éste le ofrece esperanza a usted — y soluciones para los problemas de la humanidad. Éste explica por qué el hombre es incapaz de solucionar sus problemas sin la intervención divina del Ser que está llevando a cabo Su Propósito. Éste explica el significado de la vida y responde la pregunta más importante que usted enfrenta — ¿por qué existe usted?

El evolucionista no puede responder esta pregunta. Él cree que la vida ha evolucionado a lo largo de millones de años. Él cree que su teoría explica la presencia de millones de plantas y animales en la tierra, con la humanidad siendo simplemente el animal más alto en la cadena evolucionista. Los evolucionistas rechazan una creación especial por un Creador Supremo y por lo tanto rechazan la Fuente de sabiduría revelada que Él envió con Su creación.

Los propulsores de la teoría de la evolución no pueden explicar el asombroso potencial del hombre, o por qué nunca ha sido comprendido. Tampoco pueden explicar por qué las cosas siguen empeorando — cuando la evolución enseña que la humanidad supuestamente está evolucionando a una orden superior.

Las religiones del mundo han fracasado completamente en darle significado — y esperanza — a la vida. Estas religiones se han adherido casi universalmente a los evolucionistas, e incluso el cristianismo profeso ha rechazado grandemente el recuento del Génesis de la creación, colocándolo como un mito o como “literatura” hebrea antigua. ¡No obstante, aunque rechazan muchas Escrituras que explican el propósito de la vida, ellos dicen creer en unos pocos pasajes seleccionados y así se denominan falsamente a sí mismos “cristianismo”!

Pero el Libro de los libros ofrece esperanza y significado. ¡He aquí la verdad de este gran Libro de Instrucciones hecha clara!

El pináculo de la creación de Dios

Génesis 1 registra el relato de la Creación: “En el principio Dios creó los cielos y la tierra” (vs. 1). Estas son las primeras palabras de la Biblia. Esta es una declaración global. Estas palabras son inclusivas y francas, sin ninguna ambigüedad o lugar para dudas. Dios dice que esto es lo que Él hizo.

El sexto día de la Creación, al final del capítulo 1, Dios dijo: “Hagamos al hombre a Nuestra imagen, conforme a Nuestra semejanza” (vs. 26). El hombre fue hecho para verse así: “hecho conforme a” la “especie” de Dios. El hombre fue el logro cumbre — el pináculo supremo — de la creación de Dios. El hombre no era de ningún género animal, sino que fue hecho a “imagen y semejanza” de Dios. Esto revela una enorme diferencia entre los hombres y todas las clases de animales.

El versículo 25 revela que los animales fueron hechos de forma diferente y que cada uno fue hecho según “su especie”. Note: “E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie…”

Los caballos se ven como caballos. Los perros se ven como perros. Las vacas se ven como vacas. Los pájaros se ven como pájaros. Ninguno de estos — y nada más — está formado a la imagen y semejanza de Dios. ¡Así lo dice Dios, quien inspiró este relato en Su Palabra!

Los hombres no son parte del género animal. Ellos no llevan semejanza con ninguna de las “bestias de la tierra”. Como parte del género de Dios, el hombre fue creado para tener una relación con Dios, la cual los animales nunca podrán comprender. Esto será explicado después.

En este punto, es vital entender algo acerca de quién y qué es Dios. Génesis 1 revela un entendimiento crítico e importante.

Génesis 1:1 dice: “En el principio creó DIOS…” Moisés registró los primeros cinco libros del Antiguo Testamento en el idioma hebreo. La palabra hebrea traducida “Dios” es Elohim. Esta es una palabra colectiva o uniplural, como equipo, grupo, familia o iglesia.

Dios es una Familia — actualmente compuesta por dos Seres.

El versículo 26 dice: “Hagamos [más de uno] al hombre a Nuestra imagen, conforme a Nuestra semejanza”. Claramente vemos que había más de una Persona involucrada en la creación. Este versículo registra a la Familia Dios hablando y creando.

El Apóstol Juan amplía lo que Moisés registró: “En el principio era el Verbo” (Juan 1:1), y continuó: “el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios”. Si hay Uno que ERA Dios, pero que también estaba CON Dios, es obvio que se está describiendo a dos Seres — dos Personas. Por eso es que Cristo podía ser Dios y estar con Dios a la misma vez.

La palabra griega traducida como “Verbo” es Logos. Ésta significa “portavoz”. Este es el Ser que se convirtió en Cristo y es el que está hablando en Génesis 2.

Juan 1:14 continúa: “y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros”. El único Ser Divino que se ha convertido en carne a fin de habitar entre los hombres es Jesucristo. Recuerde, dice que el Verbo “fue hecho carne”. Cristo no era carne hasta que vino a la tierra para convertirse en el Salvador de la humanidad. Comenzando en Génesis 2:4, hay otro nombre traducido como “Dios”, YHVH. Este es mejor traducido como “el Eterno” o “El que Siempre Ha Existido” — el Portavoz/Verbo.

Mente humana versus instinto animal

Los animales poseen instinto. Ningún evolucionista ha podido explicar exitosamente por qué sucede esto o siquiera cómo es posible.

¿Por qué regresarían las abejas a sus panales día tras día, generación tras generación, produciendo miel de la misma forma en que lo hicieron 1,000 años atrás, a no ser que ellas hayan sido diseñadas para hacerlo así?

¿Por qué los terneros y los caballos se paran casi inmediatamente después de nacer? Esto fue programado en ellos — a través del instinto.

¿Por qué los pájaros saben volar hacia el sur, y justamente en el tiempo correcto? Luego, ¿cómo saben ellos regresar cada año exactamente al mismo árbol en Centro y Sur América — para luego volar de regreso al norte, en el horario correcto? ¡Instinto!

¿Como es que todos los osos “saben” que deben comer suficiente para sobrevivir la hibernación todo el invierno — y como es que todos los osos saben que tienen que hibernar, a no ser que eso les haya sido construido dentro de su conducta instintiva?

¿Por qué todos los lobos cazan de la misma forma — en manadas — y comen lo mismo?

¿Por qué casi todos los pájaros tienen sus propios diseños diferentes para construir sus nidos?

En una ocasión hubo una prueba conducida con pájaros tejedores. Cinco generaciones consecutivas fueron privadas de los materiales para construir nidos. A la quinta generación le fueron dados los materiales, pero los pájaros nunca habían estado en un nido. Inmediatamente, los pájaros comenzaron a construir nidos exactamente como los de los pájaros tejedores.

Con lo maravillosa que es esta capacidad instintiva, ésta es superada por la capacidad y el poder del intelecto humano. Los humanos son capaces de adquirir conocimiento. Ellos pueden alcanzar la luna y crear súper computadoras. Ellos pueden diseñar edificios del tamaño de seis estadios de balompié y descubrir los secretos del átomo. Los animales no tienen esa capacidad.

Las personas no saben instintivamente todo lo que necesitan saber para operar exitosamente a lo largo de sus vidas. Ellas deben adquirir mucho más conocimiento a medida que envejecen y a medida que más exigencias son colocadas sobre ellas.

Todo el conocimiento se divide en dos categorías: (1) El conocimiento físico de cómo trabajar con la materia y las cosas físicas, y (2) el conocimiento espiritual necesario para que las personas desarrollen una relación personal tanto con Dios como con el prójimo. Todo el conocimiento es físico o espiritual.

El conocimiento físico es adquirido a través de los cinco sentidos — ver, oír, oler, tocar y saborear. Las personas entienden que deben adquirir cierto conocimiento y añadirle a éste a lo largo de sus vidas. Los sentidos permiten esto.

Creados incompletos

El salmista escribió: “…porque formidable y maravillosamente me formaste” (Sal. 139:14 RVG). Esto es muy cierto de su cerebro — ¡la mente humana ! Pero ésta está incompleta — igual que usted.

Génesis 1 registra el relato de la creación física del hombre. Adán fue creado para que luciera como — se pareciera a — Dios en su forma y figura físicas. Aunque Adán estaba físicamente completo, él fue dejado incompleto espiritualmente. Le faltaba un importantísimo componente espiritual.

Note en Génesis 2:7: “…Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente”. El hombre está compuesto de materia — carne. Aunque no está compuesto de Espíritu, como Dios, él está diseñado — formado — a “imagen y semejanza” de Dios.

Adán era físico. Él respiraba aire, y necesitaba alimento y agua. Sin uno de estos, él no podía sobrevivir.

Dios pretendía comenzar Su creación espiritual con Adán. Este proceso nunca ha incluido a los animales. Pero primeramente, debemos entender un punto relacionado.

No es un alma inmortal

La mayoría de las personas no entienden la relación entre los hombres y el alma. Casi a todos les ha sido enseñado, o todos asumen, que cada persona nace con, y posee, un alma inmortal . La creencia popular es que, al morir, las almas de los pecadores van al infierno para siempre, mientras que los salvos van al cielo eternamente.

¿Es eso lo que dice la Biblia?

La Palabra de Dios declara: “la paga del pecado es muerte” (Rom. 6:23), y ese “pecado es la infracción de la ley” (I Juan 3:4). ¿Podría entonces la Biblia enseñar también que las personas tienen almas inmortales? Ésta si habla acerca de “almas”, ¿pero en qué contexto?

Recuerde Génesis 2:7: “Entonces el Eterno Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente”. Este versículo no dice que los hombres tienen almas, sino que ellos son almas. Adán se convirtió en un alma — a él no le fue dada una.

Luego, casi inmediatamente, Dios le advirtió a Adán: “Y mandó el Eterno Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás” (vs. 16-17). Cuando se unen estos versículos, ellos revelan que los hombres son almas, ¡y que las almas pueden morir!

El profeta Ezequiel confirma la instrucción de Génesis. Él fue inspirado dos veces a escribir: “El alma que pecare, esa morirá ” (Eze. 18:4, 20). La muerte en la ausencia de vida.

Finalmente, note Mateo 10:28: “Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a Aquel [Dios] que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno”. ¡Entienda! ¡Las almas pueden ser destruidas!

Pero Juan 4:24 declara: “Dios ES un Espíritu”. Dios está compuesto de Espíritu. Los hombres están hechos de carne. Puesto que Dios es un Espíritu, Su Espíritu debe trabajar con otro espíritu dentro de Su creación humana. Pero no es un alma inmortal.

Dado que Dios ha programado en los animales, que a través del instinto, todo lo que ellos necesitan para funcionar efectivamente dentro de su ambiente, no existe un “espíritu de animal”, el cual les de poder mental. Y los humanos no tienen almas inmortales. Pero I Corintios 2:11-12 revela que sí poseen lo que Dios llama “el espíritu en el hombre”. (Usted puede leer nuestro folleto gratuito Lo que la ciencia nunca descubrirá acerca de su mente para aprender mucho más acerca de este espíritu. Esto es descrito de manera breve aquí para ayudarle a entender el Propósito Maestro de Dios.)

Los humanos reciben el espíritu en el hombre al momento de la concepción. Éste les permite, a través de los cinco sentidos, adquirir y retener conocimiento en una forma en que los animales no pueden. El espíritu humano no es EL hombre — éste está EN el hombre. ¡Hay una gran diferencia! Este espíritu no tiene poder mental propio, en sí mismo. Tampoco lo tiene el cerebro.

El cerebro escucha a través de los oídos y ve a través de los ojos. El espíritu humano no hace estas cosas por sí mismo. El cerebro hace el trabajo de pensar — con el espíritu dándole el poder de intelecto. Recuerde, el espíritu está en el hombre, dándole a los cinco sentidos físicos la habilidad de trabajar con el cerebro para analizar el conocimiento físico y discernir su significado. El espíritu le da poder a la mente para procesar la información recibida a través de los cinco sentidos.

La presencia de este espíritu le permite a Dios, un Espíritu, a continuar la creación física hacia el campo espiritual. Algunas otras cosas deben ser entendidas antes de proceder a ver con cómo trabaja Dios dentro de esas mentes que Él ha conquistado.

La gran elección

¿Cómo es que el hombre llegó al estado de confusión, división y desacuerdo que existe sobre toda la tierra hoy día? Esto comenzó con una mala elección entre dos árboles.

Considere esta instrucción directa a nuestros padres originales: “Y el Eterno Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado. Y el Eterno Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal ” (Gen. 2:8-9).

Dios le advirtió a Adán que el comer del segundo árbol traería muerte: “Mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás” (Gen. 2:17). Dios explicó: “…pues polvo eres, y al polvo volverás” (3:19).

Este bien conocido pero poco comprendido relato del Huerto del Edén tiene la clave. En este, Adán y Eva hicieron una elección fatídica. El relato de Génesis 3 dice así: “Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que el Eterno Dios había hecho” (vs. 1).

El mundo ignora una gran verdad que cubre todo lo que sucede en este planeta. Apocalipsis 12:9 declara: “Satanás…engaña al mundo entero”. II Corintios 4:4 revela que él es “el dios de este mundo”. Este versículo muestra que el diablo es astuto, ingenioso — muy sutil en su conducta — haciéndolo muy efectivo en su atracción a Eva. (Lea nuestros dos folletos gratuitos ¿Quién es el Diablo? y Un mundo en cautiverio para aprender acerca de este gran espíritu caído y de su influencia en la civilización.)

Continuando con el relato de Génesis: “la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocareis, para que no muráis. Entonces la serpiente le dijo a la mujer: NO moriréis” (vs. 1-4).

El diablo le mintió a Eva. Ella le creyó y pudo guiar a Adán a pecar con ella. Satanás les dijo: “Ustedes no morirán” — en otras palabras, “ustedes tienen almas inmortales”. ¡Él le ha estado mintiendo a toda la humanidad desde entonces!

Satanás continuó: “sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales” (vs. 5-7).

El diablo los hizo rechazar — no creer en — la advertencia de Dios en Génesis 2:16-17. Su engaño llevó a estos dos niños adultos a creer que ya no necesitaban oír más a su Padre. La naturaleza humana entró. Echados fuera del huerto, fueron forzados a valerse por sí mismos.

Satanás los convenció de que ellos podían convertirse en “dioses” (el hebreo usado aquí también es Elohim) apelando al orgullo humano — la vanidad. Él los convenció de que sus mentes estaban completas lejos de Dios. Ellos le creyeron y tomaron para sí mismos la prerrogativa de Dios para determinar el bien y el mal. Sus mentes perfectas humanas se corrompieron con la vanidad, la cual los capturó y los elevó.

Este relato representa una decisión fatal. ¡La humanidad fue enfrentada a una decisión de largo alcance, entre el Camino de Dios, el cual lleva hacia la vida eterna , o el camino del diablo, el cual lleva a la muerte !

Poniendo a Dios a prueba

Adán y Eva se confundieron respecto a si debían escuchar a Satanás o a Dios. Ellos no podían estar seguros de que Dios les estaba diciendo la verdad a menos que lo pusieran a prueba. En cierto sentido, Adán y Eva realizaron el primer experimento del mundo.

Al rechazar las instrucciones reveladas de Dios, Adán usó razonamiento humano, observación y experimentación. Solamente con su mente y con el diablo guiándolo, procedió a comer del “árbol de la ciencia del bien y del mal”. Él pensó que sabía más que Dios; tomó para sí el derecho de decidir entre lo que era correcto (el bien) y lo que estaba equivocado (el mal). Pensó que podía confiar en sus propios sentidos físicos.

En ese sentido, la decisión de Adán y Eva sí les “abrió los ojos” (Gen. 3:7) — pero no a las cosas de Dios. El espíritu de rebeldía entró en ellos por primera vez. El espíritu maligno de la influencia de Satanás entró en sus mentes con la primera apariencia de “naturaleza humana”. Es así como fueron “abiertos” los ojos a ellos. (Lea nuestro folleto gratuito ¿Creó Dios la naturaleza humana? para entender lo que esto significó.)

Adán y Eva aislados

Con esta decisión, Adán se cortó completamente a sí mismo, y cortó a toda la humanidad, del acceso a Dios. Este OTRO árbol ha estado guiando los pensamientos de los hombres y las naciones desde la fatal decisión de Adán. Nosotros debemos entender lo que esto significa para nosotros. Como él rechazó a Dios y al árbol de la vida, Adán fue rechazado por Dios y echado fuera del huerto. ¡La humanidad fue echada fuera con él hacia el mundo de Satanás!

La decisión de Adán eliminó cualquier oportunidad posterior de adquirir conocimiento espiritual. Por lo tanto, su entendimiento permaneció limitado a lo que él podía aprender a través de los cinco sentidos físicos — y lo dejó abierto para las transmisiones de Satanás (Efe. 2:2). ¡La naturaleza humana nació!

Escogiendo una mezcla

Note que el árbol equivocado representaba conocimiento que era tanto “bueno y malo”. El árbol no era completamente malo — ¡este contenía una mezcla de conocimiento bueno y malo! Esto es igual con los gobiernos, las filosofías, los sistemas educacionales, las religiones y las iglesias de este mundo. Algunas tienen pequeñas cantidades de conocimiento verdadero (“bueno”), mezclado con mucho conocimiento falso (“malo”).

Por 6,000 años, Dios les ha dicho a Sus siervos que eviten mezclar la verdad con el error. Él advirtió que el comer del árbol equivocado resultaría en muerte. Adán no le creyó a Dios, y murió — aislado de Dios. ¡La advertencia para nosotros es la misma!

Cuando yo estaba aprendiendo la verdad en 1966, me fue enseñada una analogía que yo no había considerado anteriormente y que no he olvidado desde entonces: Imagine un delicioso pastel rociado solamente con una pequeña cantidad de arsénico, cianuro o estricnina, aunque los demás sean sólo ingredientes buenos y saludables. El comer este pastel siempre resultará en la muerte.

Los ingredientes buenos no serían suficientes para sobrepasar el veneno escondido en el pastel. La humanidad escogió el pastel rociado con veneno y ha permanecido aislada de Dios desde entonces.

Dios, no los hombres, ¡determina lo bueno de lo malo! Los hombres pueden decidir SI ellos van a hacer lo bueno o lo malo — pero ¡nunca DETERMINAN lo que es correcto o incorrecto! Satanás convenció a Adán de que él debía tomar para sí mismo el poder para tomar esta decisión.

La humanidad ha estado realizando sus propios experimentos “científicos” desde entonces. Como con el pastel, ¡el resultado aún es mortal!

La gran ley de causa y efecto

Todos entienden la ley de la gravedad. Todos reconocen que si quebrantan esta ley, ésta los puede “romper” a ellos. Si alguien accidentalmente deja caer un ladrillo sobre su pie, el resultado puede ser unos huesos rotos. Si un paracaidista salta de un avión, y el paracaídas fracasa en abrirse, el resultado seguramente será la muerte.

Aunque muchos jamás identifican la causa y el efecto como una ley inmutable que gobierna casi toda acción en la vida, las personas sí están conscientes de que es un principio general que trabaja en ciertas circunstancias.

Todo efecto puede ser trazado a una o más causas. Embarazos ilegítimos o no deseados, crimen, adicción a las drogas, bancarrota y miles de efectos más pueden ser vinculados a causas específicas.

Proverbios 26:2 enseña: “…la maldición nunca vendrá sin causa”. Este versículo revela que las causas traen efectos. Solamente muy pocas cosas son producto de la casualidad.

¿Por qué la humanidad no puede ver esta ley en acción cuando observa al mundo como un todo? ¿Por qué nadie busca la CAUSA de los males y los problemas de este mundo? ¿Por qué los educadores no están enseñando el más grande de todos los principios? Observe al mundo. ¿Se pregunta usted por qué es que está lleno de miseria, infelicidad y descontento? Hasta el supuesto cristianismo ha ignorado casi completamente la relación entre la causa y el efecto.

La causa de todos los problemas del mundo comenzó en el Huerto del Edén. Tan simple como suena, así es la verdad. El mundo ignora la decisión hecha por Adán y Eva. Ellos eligieron no comer del árbol de la vida, y en cambio, eligieron comer del árbol de la ciencia del bien y del mal.

¿Se ha preguntado usted qué habría sucedido si solamente dos personas hubieran escogido del árbol de la vida? Piense cómo eso habría cambiado al mundo de hoy. ¡Todo sería diferente!

No habría ejércitos, guerras, muerte, devastación o desplazamiento de personas. No habría hambre ni escasez porque habría abundancia de alimento para todos. No habría doctores, porque no habría enfermedades. Los hospitales y las clínicas no existirían. Tampoco existirían las prisiones, las cárceles, los jueces ni fuerzas policíacas que existen hoy para castigar a los quebrantadores de la ley.

La felicidad universal, la abundancia, la prosperidad, la paz y la armonía abundarían por todo el mundo. Todas las personas se llevarían bien — vecinos, familias, individuos y naciones. ¿Se puede usted imaginar un mundo así?

Cuando Adán y Eva tomaron la decisión equivocada, ¡esto nos afectó directamente a usted y a ! Una mala decisión — la CAUSA — ¡produjo EFECTOS trágicos indecibles! No complique la simplicidad del registro de la Biblia.

La decisión de ellos fue rechazar la LEY perfecta de Dios (Rom. 7:12, 14) y Su autoridad — Su gobierno — como guía en sus vidas, y prefirieron rendirse a Satanás y a su camino de pecado. Por causa del pecado, ellos ya no tenían más acceso a las bendiciones de Dios, a Su guía, Su protección o al don de Su Espíritu Santo, el cual habría llegado al comer del árbol de la vida.

La mente carnal

Hay una razón relacionada por la cual la ley de causa y efecto ha agobiado al mundo con problemas irresolubles. Debemos reconocer otra clave vital que explica por qué el mundo está en su actual condición.

Leímos anteriormente que la naturaleza humana apareció cuando los ojos de Adán y Eva fueron “abiertos”. Pablo, en su carta a los Romanos, hace una sorprendente declaración: “Por cuanto los designios de la carne [la mente física] son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden” (8:7). Otras traducciones usan la frase “son enemigos de Dios” en lugar de “son enemistad contra Dios”.

Este versículo ofrece asombroso entendimiento de cómo trabaja la mente física — carnal — de todas las personas. Apartada de Dios, la mente natural es Su enemiga — ¡odia a Dios! ¡Piense! ¿Le ha sugerido esto algún ministro o teólogo alguna vez, sin mencionar que se lo hayan explicado?

¡NO! ¡Los líderes religiosos de este mundo ya sea ignoran totalmente este conocimiento o no reconocen sus amplias implicaciones!

La mente natural no quiere (incluso ODIA) rendirse a Dios y obedecer Su ley. Aunque muchos profesan “amar a Dios”, la verdad es que sus mentes odian naturalmente Su camino y se rehúsan a obedecerle.

Ahora, he aquí por qué muchos no pueden reconocerlo ni lo reconocerán: “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?” (Jer. 17:9).

Esta es una declaración absolutamente asombrosa. Considérela cuidadosamente. Por encima de todas las cualidades de la naturaleza humana — vanidad, celos, codicia, avaricia, orgullo, necedad, odio, etc. — Dios revela que el engaño sobrepasa a todas.

Por algo Jeremías escribió también: “Conozco, oh Eterno, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos” (10:23).

Esta es otra declaración increíble. Cuando son enfrentados a problemas o a decisiones importantes, los hombres simplemente no saben qué hacer. Ellos están perdidos en cuanto a cómo afrontar y cómo resolver los desafíos, las dificultades y los problemas en sus vidas personales. Puesto de otra forma, ellos no saben cómo dirigir sus pasos.

¿Como podrían ellos entonces resolver problemas mucho más grandes y complejos que abarcan a la civilización de hoy? Ellos no pueden. Las soluciones producidas por el razonamiento humano siempre generan más problemas. Ya veremos por qué.


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